Tauromaquia: ¿fiesta nacional o maltrato de animales?

Desde hace mucho tiempo las corridas de toros han sido consideradas como una de las tradiciones por excelencia del país. Dicha práctica se llevó a cabo desde el siglo XVII, no obstante en la actualidad se pone en duda si se trata de una fiesta nacional o de maltrato animal, por muchos que se empeñen toreros como Juan José Padilla en que es un arte que debe ser respetado.

Uno de los sucesos más relevantes al respecto fue la prohibición del Toro de la Vega, para poner fin a dicha práctica. En este sentido, asociaciones de animales además de algunos partidos políticos, denuncian el trato que se le otorga a estos animales; por lo tanto, se oponen contundentemente a que se realizan dichas prácticas ya que lo consideran como un acto de crueldad absoluto.

Una afición ¿que se ha quedado antigua?

Un informe realizado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte asegura que la edad media de los aficionados que acudieron en el año 2014 a las corridas rondó entre los 55 y 74 años de edad. Precisamente, se estima que cada vez existen menos interés por parte de los jóvenes por dichas prácticas.

En este sentido, se estima un descenso notable de los festejos taurinos. No obstante, cada año el toreo produce miles de euros ya que es uno de los principales atractivos para el turismo español.

Además, muchas proteccionistas abogan que la tauromaquia está destinada a desaparecer debido a que forma parte de una práctica del pasado pero no del futuro. En tanto muchos niños son conscientes del maltrato animal y ya ninguno quiere ser torero cuando sea grande.

Con el paso de los años la práctica se irá extinguiendo dando lugar a la concientización de los derechos de los animales y a que la vida debe ser protegida en todas sus formas y especies.

¿Cuál es la solución que propone los proteccionistas de animales?

La solución que proponen los protagonistas de animales es la creación de reservas naturales en los propios lugares en donde se crían actualmente los toros de lidia. De se podrá resignificar el lugar lugar para que se haga turismo y así proporcionar una vida plena a estos animales sin que tengan que pasar ninguna clase de flagelo.

La realidad es que cada vez son mayores los sectores que rechazan de manera categórica la tauromaquia, por lo tanto, resulta ser muy evidente su extinción. Sin ir más lejos existe una gran cantidad de firmas en change.org para legalizar a las corridas de toros, sin embargo, aún no se ha llegado a los 15 mil que se necesitan para lograr el objetivo, solamente se han firmado más de 11 mil.

Sin embargo, en Canarias y Cataluña se han abolido por completo a las corrida de toros. En definitiva, es cuestión de tiempo para concientizar a toda la sociedad acerca de la ilegalidad de una práctica que si bien ha sido practicada por muchos años desaparecerá de manera paulatina de la vida de los españoles.